miércoles, 11 de noviembre de 2015

Ceder

Hoy fue uno de esos días en los que
el tiempo no se sintió como un lastre.

Un par de cervezas, compañía
y un espacio dedicado para mí
hicieron la diferencia.

Quizá saber que puedes contar con alguien
que tienes a quien recurrir en caso
de dudas, temor o soledad
inmediatamente aligeran la carga.

Me sentí plena, feliz
en un momento extraño
estuve en el sitio correcto
con la gente correcta
lejos de mi soledad
que estaba volviéndoseme habitual.

Hoy no tuve miedo
no estuve sola
fui yo.

domingo, 8 de noviembre de 2015

En el autobús

De nuevo voy al sitio en donde trabajo.
Trato de distraerme en un libro
pero la lectura, de momentos, no basta.

La soledad siempre emerge
y yo no puedo hacer nada para evitarla;
aún no sé cómo.

Quisiera llorar, gritar,
bajarme del autobús y pedir un aventón
a casa, más no quiero quedarme a medio camino.

Quien no aprende la lección
debe repetirla hasta que lo logre.
Quizá por eso repito lo mismo
cientos de veces
mil veces sola
mil veces alejada de quienes amo.

Supone un enorme esfuerzo para mí
volver atrás en el tiempo
y recordar que todo lo malo pasa
que todo lo que duele deja de oprimir.

Aparte de todo eso, siento envidia
de toda la gente que veo a través de las
ventanas del autobús.

Ellos no han  tenido que mudarse
no han debido dejar a sus familias
ni han tenido que alejarse de su terruño.

Supongo que es la maldición del conocimiento.
Ellos no han accedido
a los grandes filósofos.
No tienen la teoría sobre
el conocimiento científico.
Pero tienen sus tierras,
tienen sus ciclos,
su familia está con ellos,
sus vecinos son parientes,
su felicidad radica en lo simple de la vida.

Cómo duele alejarse de los nuestros,
de lo nuestro.

martes, 3 de noviembre de 2015

Consejo Técnico Escolar

Procuro pasar desapercibida.
Las cosas suelen ser mejor al principio
cuando no las buscas.
No quiero hablar mucho
puedo parecer pedante;
no quiero quedarme muda
porque seré juzgada de apática,

Los minutos transcurren
y se nos dificulta la organización;
los acuerdos, las conclusiones
son más sencillas cuando somos niños
no cuando niños dependen de ellas.

Me preocupa la situación.
Yo, novata, estoy ganando experiencia
no soy prodigio ni mucho menos,
¿por qué entonces me condenan cualquier error?
¿Por qué siguen señalándome como culpable?

Ellos han olvidado que también
fueron vulnerables al principio.

lunes, 19 de octubre de 2015

Poco más de un mes

Llevo más de un mes en esto. Mi nuevo trabajo, mis nuevos compañeros, mi nuevo contexto y entorno, todo sigue luchando por abrirse espacio en mi necio corazón.
Sin embargo, me es difícil renunciar a mi vida de estudiante, a los bellos momentos que pasaba entre mis coetáneos, y más aún, a dejar el cierto control y seguridad que ejercía sobre mi vida.
¿Podría todo lo malo tener cabida en un sitio tan pequeño como este? Sí, al menos todo lo que detesto.
El respeto, la decencia, la buena educación, la tolerancia, la empatía y la solidaridad no se ven mucho por estos rumbos.
Todos gritan, quieren hacerse oír. Todos vibran, pero yo soy una onda. Somos distintos.
¿Caminar por las noches? No más. Hay una rutina para todo: mañana tarde y noche.
Ya no más salidas con los parientes, no más bromas.
No más elotes en el zócalo, no más lasagna, no más comida de mamá y abuela.
No por hora.
No por al rato.
No por mañana.
Hasta que el alma diga que ya he aprendido lo que debía
y me deje marchar de este sitio
hacia aires más familiares,
hacia un mundo más amigable
y con más claridad.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Quiero llorar

Cuando la luna se pone en un cielo ajeno
Cuando la vida no es más como la conozco
Cuando me obligan a salir de mi burbuja
Cuando miro por la ventana y no veo mis valles,
mis ríos, mis alegrías
Cuando recuerdo los buenos momentos
Cuando trato de ignorar los tragos amargos
Cuando miro mi juventud pasar
Cuando creo en el destino
Cuando miro las reliquias del ayer
Cuando extraño los ritos iniciáticos
Cuando veo que fui feliz
y que ahora no lo soy más
Ahí, cuando entiendo todo lo anterior
como parte del proceso de evolución
quiero llorar.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Novata

Cambiar el lugar en el que resides
puede ser un proceso doloroso.
Puede que hayas buscado eso por tanto tiempo,
y que al lograrlo,
te sientas liberado.
Tal vez eso no tiene ningún efecto distinto en ti
y sea solo un movimiento
hacia izquierda o derecha.
Para mí es doloroso,
lo había buscado,
pero no creí que sería tan rápido.
No fue solo un movimiento;
fueron muchos
hacia un lugar totalmente ajeno a mí.
Todo acá es nuevo,
no tengo idea de cómo afrontarlo
sin parecer tonta.
No quiero ser llamada novata
porque yo ya me lo he repetido hasta el cansancio.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Partners

Hablar me está salvando
conocer las historias de otros
sus vidas
sus sufrimientos
sus soledades
impide que me sienta sola
porque en un mundo donde la gente
es gente sola
sueña sola
vive sola
las soledades se acoplan muy bien.

En sus marcas, listos... ¿listos?

    Estos días han sido bastantes caóticos. Mi vida cambió radicalmente en cuestión de horas. Tuve que dejar mi casa, a mi familia, a todo lo que conocía y me era "indispensable" para ser feliz. 

    Pese a que la distancia es relativamente corta, es emocionalmente gigantesca. Son únicamente 220 km entre el punto de mi zona de confort y el salto al vacío.

    Lloré de indignación, de dolor y rabia, porque mi entorno familiar, mi comodidad y todo con lo que me sentía segura, se desvanecía.

    Los últimos átomos de mi juventud estudiantil, de mi época de mayor gozo, donde aún podía depender de otros, se estaban separando.

    Y ahora, lejos de casa, con gente amable pero que es aún desconocida para mí, trato de volverme consciente de mi nueva realidad, de la nueva carga de responsabilidades que ha caído sobre mis hombros.

    No sé si ya estaba lista, si tenía lo necesario para enfrentarme a este nuevo reto. Lo que sí sé es que sigo siendo una hija amada del universo, pues, tan amoroso como él solo, me envió de un empujón al vacío, impidiendo que tuviera tiempo de sentir miedo.