de un sitio a otro, de una etapa a otra.
Hay días en los que pesa más
y hay otros en los que no la siento
y hasta la olvido.
La comparación me hace daño, pero la hago.
Miro a otros y veo lo que tengo yo y lo que tienen ellos
y casi siempre en un nivel emocional.
Que si estoy feliz, que si ellos lo están.
Que si sufro o ellos sufren.
Que si ellos lo superan o que si yo soy débil
y no puedo.
Aún no se atreven a aceptar que
algunos no podemos solos
que necesitamos compañía
en lugar de lástima
y reclamos.