Suficiente ha sido con cargar viejas ataduras
con mantenerme allí, en un punto
de donde casi nunca me muevo
a menos que sean giros,
a menos que sean medias vueltas
o quizá una dada en su totalidad.
Si miro atrás, todo parece una sucesión que se repite
una y otra vez
sin hartazgo
ganando lo mismo
perdiendo lo de siempre
sin obtener novedad.
Quiero volar sobre mi abismo
dejando atrás la carretera en ocho que me devuelve
al momento en que inicié
por el que pasé
para volver a empezar.
Suficiente he tenido ya
como para volver a tenerlo.
Un cambio siempre le sienta bien a la gente.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario